La conversación
La Legua, el ombligo del mundo
Legua York empezó a juntarse en 1995 y 1996 en La Legua, y en 1997 tomó su nombre. Según Lulo Arias, fue una respuesta a la prensa de esos años, que mostraba a Nueva York como el ombligo del mundo: para ellos, el ombligo era La Legua. Crecieron en dictadura viendo los murales de la Brigada Ramona Parra y escuchando a Víctor Jara, Violeta Parra y Los Prisioneros, y describen su música como una juguera de Sol y Lluvia, Public Enemy, Beastie Boys, Violeta y Víctor: el mensaje duro de unos y lo lúdico de otros.
La entrevista quedó dedicada a Néstor Rocha, con quien Lulo fundó el grupo y que había muerto semanas antes. Cuando Reween, el menor del grupo, escuchó el primer casete, todavía no rapeaba: era oyente y hacía los tags. Lulo explicó que el grupo funciona como un equipo de fútbol de la pobla, con titulares, banca y semillero; Cien, el tercer integrante de la formación original, vivía en Hamburgo y grababa desde allá.
Lulo cuenta de dónde viene el nombre, en el minuto 29:27
El ombligo del mundo, para nosotros, es La Legua, como también puede ser Bolivia, Perú o cualquier lugar.
Una grabadora, un calcetín y una escoba
Los primeros temas los grabaron cantando todos hacia una grabadora comprada en el persa, con la pista sonando desde otro equipo. Luis Barahona, un vecino de la misma cuadra, pasó el casete a CD para que saliera por Calimba Records, y en el traspaso todo quedó más rápido: se escuchan «como Alvin y las ardillas». Ya con Reween grababan en su casa, con las partes de las pistas en disquetes, un micrófono barato y un calcetín como antipop, amarrado al palo de la escoba de su mamá.
Lulo cuenta cómo grababan los primeros temas, en el minuto 36:08
Seguimos siendo los mismos: yo sigo viviendo en La Legua y seguimos juntándonos con los amigos de antaño.
De Margot Loyola a Public Enemy
Terminaron grabando con Claudio Narea y con Sol y Lluvia, a quienes escuchaban de niños. Con Margot Loyola, con quien Lulo estudió, llegaron a una idea propia: los antepasados más cercanos del rap en cuatro tiempos estaban en Rapa Nui, más que en África. También tocaron con Public Enemy, y Chuck D los invitó a subir en una de sus canciones.
Víctor Jara es el referente de toda la banda. Lulo fue encargado de cultura de las Juventudes Comunistas, el cargo que tuvo Jara, y en el funeral del cantor le tocó sostener la cuerda que bajaba el ataúd. Por entonces ensayaban en el Taller Obrero de San Joaquín, junto a la estatua de Víctor Jara que hacía allí un escultor.
Lulo habla de sus referentes, en el minuto 66:19
No basta con cantar: hay que tomar un compromiso con lo que uno dice y tratar de llevarlo a la práctica.
Alerce y un hermano menor en la universidad
Después de ganar varios festivales, entre ellos el Víctor Jara, llegaron al sello Alerce de la mano de Claudio Gutiérrez y Pamela Gaete. Antes, EMI les había ofrecido un contrato si suavizaban las letras, y dijeron que no: querían estar en el sello de Víctor Jara y Silvio Rodríguez. En Alerce sacaron una antología con sus casetes, un compilado con amigos y «Huelga de hambre» (2004).
Tras la primera gira por Europa, en 2005, Lulo y Cien le pidieron a Reween que dejara la banda hasta terminar su carrera. Fue el primero de su familia en ir a la universidad, y por estudiar se perdió viajes como uno a Venezuela. Al momento de la entrevista ya era profesor de arte y productor, con un estudio por donde pasaban raperos del underground.
Lulo cuenta la llegada a Alerce, en el minuto 46:08
Etiqueta Roja, Agosto Negro y los murales
Cada paso que daban lo compartían. Con su sello Etiqueta Roja sacaron copias de discos de otros, como el primero de Sol Nativo, y los regalaban en las tocatas, igual que hacían con sus propios casetes. Fueron parte del Frente Revolucionario de Artistas Populares (FRAP), que rayaba el centro de Santiago, hicieron talleres en poblaciones y armaron el colectivo Agosto Negro. En 2022 estaban por publicar un libro con los más de 80 murales del Museo a Cielo Abierto de La Legua, nacido desde el grupo. Lulo, además, era concejal de San Joaquín y llegaba en bicicleta a las sesiones.
Lulo habla del trabajo colectivo, en el minuto 54:26
«La turba», con Mauricio Redolés
En marzo de 2023 volvieron, por primera vez en Twitch, para estrenar su versión de «La turba», una canción que Mauricio Redolés grabó en pleno estallido social. La hicieron con él después del plebiscito del 4 de septiembre de 2022, para contar qué había pasado desde el estallido. Para Legua York, Redolés es parte de la prehistoria del rap chileno, por su forma de rimar, su ironía y su sarcasmo. Reween grabó las voces e hizo la mezcla, y el videoclip quedó a cargo de Cien, en Alemania.



