La conversación
Diez años de plazo, menos de dos para cumplirlo
Polter nació en Ovalle en 2001, cuando la ciudad casi no tenía escena de música propia y lo habitual eran las bandas de covers. Oscar Hauyon traía canciones propias; Iván Toro cantaba en una banda de colegio a la que le iba muy bien. Con Pato y Larra, que entonces tenían 16 años, se pusieron metas enormes y un plazo de diez años: grabar un disco, sonar en las radios y tener un video en MTV. Lo lograron en menos de dos. Tocaban en una discoteca de Ovalle para juntar la plata del primer single, y de ahí vinieron el disco debut con Sello Azul, en 2005, y «Moderno», en 2008.
Estamos procurando que esta vuelta de Polter se parezca más a Blade Runner.
Hijos de una tradición británica
Iván se define como británico de los 90 y Oscar, de los 80: guitarras distorsionadas y poperas por un lado, máquinas y teclados por el otro, con Depeche Mode y Pet Shop Boys en el oído. Oscar ubica a Polter en una generación chilena que entre 1995 y 2015 miró al sonido inglés, con Lucybell, Solar y Los Bunkers como hermanos mayores, y recuerda que ese vínculo viene de lejos, desde Aterrizaje Forzoso y Los Prisioneros. También cuentan que fueron de las últimas bandas que alcanzaron el viejo modelo del disco físico vendido en las tocatas, justo antes de que todo se volviera independiente y digital.
No es una opción: para nosotros, hacer música es inevitable.
Una segunda parte, ahora de a dos
En 2022 la formación original volvió con «Camanchaca» y «Tal vez», pero esa reunión no prosperó: Pato y Larra vivían en Santiago, ellos en la región, y no lograron acordar un mismo camino. Iván, desde Ovalle, y Oscar, desde Vicuña, siguieron juntos. Trabajan a distancia, se mandan pistas por la nube y conversan todos los días. En los años de receso, Iván tocó cumbia, jazz y rap metal, y Oscar se metió de lleno en los sintetizadores con su carrera solista. En esta etapa, dicen, se permiten ser más eclécticos que nunca.
Siempre pensamos que el éxito es hacer las cosas que uno quiere, de la forma en que uno desea.
La canción que cambió el compilado
«Esencial 2001–2026» partió como una celebración de los 25 años de «En Soledad», con remasterizaciones y remezclas. Todo cambió cuando Iván le mostró a Oscar, por WhatsApp, el demo de «Siempre Fuiste Tú», una canción que pensaba guardar para él. A Oscar le gustó el coro y se ofreció a vestirla: cambió la batería, sumó samples y filtros, y le dio a la guitarra de Iván una distorsión casi industrial. La letra habla del tiempo implacable, y Oscar la escucha como un mensaje a quienes los escuchan hoy y a quienes los escucharon antes. Al cierre anunciaron un concierto electroacústico en la Universidad de La Serena y el videoclip del single.



