La conversación
La voz elegante
A Carlos Mosquera lo llaman «la voz elegante del Perú», un apelativo que antes tuvo el cantante criollo Rafael Matallana. Lo asume como un compromiso. Su voz grave y aterciopelada, distinta de la de los salseros de registro agudo, trajo a los entrevistadores el recuerdo de Oscar D'León, Cheo Feliciano y Gilberto Santa Rosa. Para él, hoy muchos cantantes suenan parecidos, cuando antes se reconocía a cada uno desde el primer compás.
Estudió cinco años de Medicina, aunque de niño soñaba con ser baterista. Cree que habría sido un buen médico, pero la música lo atrapó.
Carlos habla de su apodo, en el minuto 04:07
Lo más importante que nos da la gente no son los aplausos ni los likes: es su tiempo.
Salsa dura, Fiesta Negra y la peña
Empezó en la música criolla y luego cantó seis o siete años en una orquesta de salsa dura, con un público fiel de bailadores en Lima. Al mismo tiempo cantaba en Cosa Nuestra y en Fiesta Negra, un grupo de música afroperuana que hacía shows de tres horas en los que casi nadie se sentaba. Había noches en que cantaba con los tres, y cambiar de estilo y de escenario terminó por agotarlo: dejó la salsa, aunque la sigue escuchando.
Al momento de la entrevista cantaba cada fin de semana en la peña La Oficina, de Barranco. Su idea es que cada noche sea una fiesta para el público, porque lo más valioso que le entrega la gente es su tiempo.
Carlos cuenta su paso por la salsa, en el minuto 06:37
Con la música contamos historias que no nos pertenecen, y tenemos que hacerlas nuestras para que sean creíbles para quien las escucha.
«Aparentemente» y Cosa Nuestra
En el programa sonó «Aparentemente», su canción más escuchada, del panameño Omar Alfanno, que la conoció en salsa con Tony Vega. La versión de Cosa Nuestra la lleva al vals, con cajón y aire de bolero, y Alfanno quedó impresionado cuando la escuchó. Mosquera dice que cada vez que vuelve a ver ese video siente que hoy la cantaría mejor.
Llegó a Cosa Nuestra en los años 2000. El grupo partió llevando la salsa puertorriqueña a la música criolla y, con los arreglos y la perseverancia de Tito Manrique, llegó a la competencia folclórica del Festival de Viña del Mar 2015, donde fue finalista y ganó el premio a mejor intérprete. Desde entonces tiene un público que lo sigue por todo el Perú, y en los teatros grandes llega a sumar dieciocho músicos.
Carlos cuenta la historia de «Aparentemente», en el minuto 25:42
Lo importante no es lo que hagas en el escenario, sino cuán buena persona seas fuera de él.
Un homenaje a Nicomedes Santa Cruz
También sonó «Entre cantos y poesía», una canción en décimas del peruano Coco Llaque que ganó un concurso de Ibermúsicas y que se convirtió en la canción oficial del centenario del decimista Nicomedes Santa Cruz, con Bruno Lara en guitarra. Mosquera explicó que Nicomedes, su hermana Victoria y Porfirio Vásquez ordenaron los ritmos afroperuanos y dejaron sus patrones por escrito. Victoria rediseñó los bailes y dirigió el Conjunto Nacional de Folklore. Para él, la música afroperuana vive un auge, con muchos grupos jóvenes que se preparan cada vez mejor.
Ha estado tres o cuatro veces en Chile y dijo que vendría encantado si lo invitan. Al momento de la entrevista anunciaba un show con Cosa Nuestra el 28 de junio, en Barranco, y dos fechas con Sofía Conza el 30 y el 31 de agosto de 2025, en Breña.
Carlos habla de Nicomedes y Victoria Santa Cruz, en el minuto 49:18




