La conversación
De Arica a Coré
Daniel Cantillana empezó en Arica, en tercero básico, con un profesor que le enseñó a leer partituras en flauta dulce, y después en una escuela artística municipal. Era otra época: contó que en Arica la señal de la televisión llegaba con una semana de atraso y que Santiago parecía un mundo lejano, donde todos los músicos tocaban mejor. Pasó por Diseño Gráfico e Ingeniería Comercial, hasta que en un encuentro de folclor en Bolivia el director de un grupo peruano lo empujó a tomarse en serio el violín.
Con Manuel García y otros ariqueños formó Coré, que tomó su nombre de Mario Silva Ossa, el ilustrador de «El Peneca» y del silabario de la época. De ese semillero salieron después Mecánica Popular y su camino a Inti-Illimani.
Daniel cuenta cómo empezó en la música, en el minuto 11:48
Uno quisiera que la recompensa fuera más inmediata, pero esto es un trabajo a largo plazo.
Una voz nueva para Inti-Illimani
En 1998, Horacio Salinas lo invitó a Inti-Illimani tras la salida de José Seves. Su voz era muy distinta, más cercana a Caetano Veloso, y Salinas no quiso un reemplazo idéntico: en el grupo, cada músico aporta lo que sabe hacer, y con él el violín pasó a sonar con más fuerza. Con «Lugares comunes» (2002) empezó a escribir letras sobre la música de Manuel Meriño, aunque al principio dudaba en meter mano a las canciones. Lector de César Vallejo y Nicolás Guillén, vuelve a ellos cada vez que escribe.
Daniel recuerda cómo llegó a Inti-Illimani, en el minuto 23:34
Qué mejor que llegar a cantar y sentirse apañado por la banda.
Manns, Los Increíbles y el chinchinero
Se considera discípulo de Patricio Manns. Su mayor orgullo es que Manns aprobara «Roble», la canción que escribió para su padre enfermo. Vivieron cerca en Viña del Mar, veían juntos los partidos de la selección y Manns le contaba historias de Violeta Parra y Víctor Jara.
En 2009 se reencontró con David Azán, su compañero de Coré: Azán tenía músicas sin letra y él, letras sin música. Así nacieron Daniel Cantillana y Los Increíbles, con los discos «Viñeta» (2010) y «Bumerán» (2012). Con Azán compuso también «Chinchinerito», una cueca brava que, en la voz de Los Arrabaleros, representó a Chile en la competencia folclórica de Viña 2010.
Daniel habla de Patricio Manns, en el minuto 38:10
Si tuviera que ordenarlo: la letra, cantar, tocar violín y, al final, componer música, que es lo que más me cuesta.
Cantares y los 60 años
Tiene un bar de música criolla en Providencia, Cantares, que reconstruyó desde cero después de la pandemia y donde tocan músicos jóvenes como Miguel Molina y Claudio Constanzo, que están revitalizando el género. Al momento de la entrevista venía de grabar colaboraciones con Los Bunkers y La Combo Tortuga, y con Inti-Illimani preparaba el camino a los 60 años del grupo, en 2027, con invitaciones para tocar en Italia y Alemania. Conoció a Paneo Army en La Serena, en el aniversario de Los Bichos, y supo de su trabajo en Lima por Milena Antonia.
Daniel cuenta en qué estaba al momento de la entrevista, en el minuto 03:18



