La conversación
Cuatro cabros con talento
Denise recuerda a la primera Aguaturbia como una banda ingenua, de cuatro cabros talentosos y marginales: un baterista extraordinario que tocaba desde los nueve años, un bajista con un tío jazzista y Carlos, que se fabricó su primera guitarra eléctrica. Cuando se casaron hicieron un pacto, vivir de la música, y lo cumplieron: en su casa, dice, no hay nada que no hayan comprado ella cantando y él tocando. Nunca se sintieron hippies. En su temporada fuera de Chile probaron la vida en comunidad apenas una semana, hasta que un amigo tomó la guitarra nueva de Carlos como si fuera de todos.
Denise salió de una casa con cinco hijos donde ser cantante parecía imposible. Por un tiempo dejó el rock, cuando no se podía tocar, y cantó música brasileña y canción norteamericana. Esa etapa, dice, le enseñó a valorar todos los estilos.
En esta casa no existe nada que no hayamos comprado yo cantando y él tocando.
Panal y un ídolo en el escenario
En 1973 grabaron «Panal», un proyecto del bajista Pepe Ureta que llevaba la música latinoamericana bailable al estilo de Santana, con Pancho Aranda en órgano y voz. Denise eligió cantar «Si somos americanos», de Rolando Alarcón, el mismo que en su primera audición para un sello había dicho que tenía una garra tremenda. Carlos, por su parte, tocó segunda guitarra junto a Chuck Berry, uno de sus ídolos, cuando el músico estadounidense actuó en la televisión chilena. Berry llegó, vio el equipo de Carlos y lo usó sin preguntar.
Para mí las mejores voces, exceptuando las de Brasil, son las chilenas.
«Sintonízame», Viña 1989
«Sintonízame» nació como homenaje a la radio, en un momento difícil en que Carlos estaba enfermo. Denise la mandó al Festival de Viña con seudónimo, casi por desafío, mientras grababan un disco. Quedó seleccionada para la competencia internacional de 1989, un año que recuerda como maravilloso para Chile. La canción ganó los rankings radiales y el cariño de la prensa, pero no el certamen, y el resultado terminó en polémica por el voto del jurado. Denise cuenta que, cada verano, las radios la vuelven a tocar.
Denise cuenta la historia de «Sintonízame» en Viña, en el minuto 45:40
Para mí la radio es esencial: sin radio no existe el artista.
Un disco que se hizo esperar
Después de «Fe, amor y libertad», editado en vinilo con canciones en español y en inglés, preparaban un disco nuevo que se había atrasado cerca de tres años, en parte porque algunos músicos se fueron a Europa. Ya habían publicado adelantos y querían que el disco saliera en vinilo y en CD. Uno de los temas, «Ya no quiero ser», habla de la fuerza con que Denise salió adelante. En sus clases magistrales insiste en la actitud del rock: subirse al escenario con dignidad y con un yo propio.



