La conversación
De Elvis a la chica de los covers
De niña era tan inquieta que sus padres la mandaron a clases de canto y de comedia musical. Un día, viendo «Lilo y Stitch», descubrió a Elvis Presley: primero quiso ser su novia, después quiso ser como él. Empezó a subir covers a YouTube, sobre todo de rock argentino, y llegó a ser «la chica de los covers», a la que llamaban para tocar sus versiones en casamientos y cumpleaños de quince.
A los 17 o 18 años anunció un show propio y se llenó de gente que no era su familia ni sus amigos. Soltar los covers le costó: desde 2020 se animó con sus canciones, y hoy toca sobre todo las suyas. Contó que al principio iban padres con sus hijos a verla y que ahora son los hijos los que llevan a los padres.
Vale cuenta cómo descubrió a Elvis, en el minuto 04:58
Yo tengo muchas cosas que decir, y las estaba contando a través de canciones de otros. Me tenía que animar.
Tres discos, tres Valentinas
Su primer disco, compuesto entre los 20 y los 22 años, fue casi un juego, con mucho de Charly García y algo de Cerati. Antes había sacado el EP «Canciones de Minita», una respuesta irónica a su papá, que llamaba así a sus canciones. En el segundo, «Buenas noches terrícolas», apareció su veta extraterrestre: nació de un ataque de pánico en la pandemia que la volvió más consciente de la existencia. La canción «Musa» toma una idea de la milonga de Tita Merello.
En el tercero, «Un día para Valentina» (2024), dejó de buscar la aprobación de su familia o de los productores y siguió su intuición. Siente que ese disco la sacó de la etiqueta de los covers y la llevó a ser seleccionada para BIME, en Bogotá.
Vale habla de su primer disco, en el minuto 09:57
En este disco dije: voy a hacer lo que se me cante, aunque salga mal. Y creo que salió algo relindo.
Del Movistar Arena a la bioenergética
Una madrugada, Emiliano Brancciari, el cantante de No Te Va Gustar, le escribió para invitarla a abrir sus dos conciertos de 2024 en el Movistar Arena de Buenos Aires: sin productoras de por medio, tocó para unas 15 mil personas cada noche, en plena etapa de ansiedad y claustrofobia. Para manejar esas crisis hace bioenergética, una terapia en la que libera las emociones con el cuerpo, y su cable a tierra es un asado con su familia. Estudió en la Escuela de Música de Buenos Aires (EMBA) y por entonces practicaba piano todos los días.
Vale cuenta cómo llegó a abrir para No Te Va Gustar, en el minuto 35:32
Siento que el poder femenino es una fuerza imparable.
Rumbo a México y a Chile
Al momento de la entrevista preparaba su primer viaje a México, con una docena de shows, y una fecha en Chile el 6 de diciembre, después de un primer concierto en Santiago que, contó, se llenó y donde el público se sabía todas sus canciones. Con un manager nuevo había empezado a disfrutar las giras y a recorrer los lugares, como en sus ocho fechas en Europa. Cantó en vivo «Lo que queda del mundo es un blues» y cerró con «Ando buscando», la canción que se incluyó en la serie colombiana «Delirio», de Netflix.



