La conversación
Fue por entradas y salió con un contrato
En 1964, Carmen Maureira tenía 16 años, estudiaba en el Liceo 4 de Recoleta y se arrancó del colegio con una prima para pedir entradas para ver a Enrique Guzmán en Radio Balmaceda. En el auditorio estaba Buddy Richard al piano, que la hizo cantar «Baño de mar a medianoche», de Cecilia. Le gustó su voz y la llevó a Radio Chilena, donde Antonio Contreras la probó. Era tan tímida que cantó mirando a la pared, y al darse vuelta vio a todos mirándola tras el vidrio.
Su madre no le creyó hasta que fue a firmar el contrato. Contreras le enseñó a pararse en un escenario con una escoba como micrófono. A Buddy Richard lo considera su padrino artístico.
Carmen cuenta cómo empezó a cantar, en el minuto 09:10
El escenario, toda la vida, ha sido para mí como hablar con la psicóloga.
Discos de platino y giras en micro
Con el sello Caracol fue parte de la Nueva Ola de mediados de los sesenta, junto a Marisa y Willy Monti. Su primer disco, «Sin retorno», le dio un disco de oro que recibió en el estadio Santa Laura. «Prohibido» fue disco de platino, y «La leyenda del beso», que sacó de un disco de 78 revoluciones, le valió el Laurel de Oro. Grabó con Peter Vera y su grupo, con Los Primos y con Los Galos.
Recordó las giras de entonces con Óscar Arriagada, el 007: semanas en micros con asientos de fierro, subiendo cuestas de tierra en el norte, para volver a cerrar en el Caupolicán y partir de nuevo al sur. Siempre la acompañaba su madre o su hermana mayor. De esos años le quedaron amigas como Cecilia, Maitén Montenegro, Palmenia Pizarro y Marisa.
Carmen habla de sus años en la Nueva Ola, en el minuto 18:29
Uno saborea más el éxito cuando empieza desde abajo.
Tía Carmen
Cuando su hija de siete años murió de un tumor cerebral, se alejó del canto y estudió educación parvularia para recuperarse. Trabajó muchos años con niños de kínder en Arica y luego en un jardín infantil de La Serena, donde les enseñaba canciones. Tras jubilar y perder a su marido, volvió a la música con su hijo, que la acompaña con su propio grupo.
Para ella, el escenario siempre ha sido como hablar con una psicóloga. Cuando cantaba «Prohibido» a los 16 años no tenía historias propias de amor: se inspiraba en la letra, porque esas canciones son poemas.
Carmen cuenta sus años como educadora de párvulos, en el minuto 39:40
Conocí a la juventud, y la juventud me conoció a mí.
Con Chico Trujillo y la juventud
Aldo «Macha» Asenjo la buscó a través de su hijo para grabar juntos. En su estudio de Peñalolén hicieron «Bésame mucho» y un homenaje a Cecilia con «Compromiso», y lo acompañó en la gira de los 25 años de Chico Trujillo, que cerró a los pies del Cementerio General. Ahí la conoció un público joven que le gritaba «¡tía Carmen!» y que hoy la sigue en Instagram. Al momento de la entrevista esperaban el regreso de Macha desde México para lanzar cuatro canciones más grabadas con los músicos de la banda, entre ellas un tango.
A los dobles de los programas de televisión les aconseja buscar su propio estilo y triunfar con su nombre, porque el éxito se saborea más cuando se empieza desde abajo. Anunció que cantaría con la Nueva Ola en el Caupolicán, el 21 de junio de 2026, y en La Chimba, en las terrazas del cerro San Cristóbal, el 27 de junio.
Carmen habla de su trabajo con Chico Trujillo, en el minuto 32:30




