La conversación
Inventar un blues chileno
Este fue el primer capítulo de la nueva temporada de Identidad Sonora, grabado en el estudio de Radio Inventada, en el Centro Cultural de España. Felipe Toro llegó solo con su guitarra.
Más que defender el blues de raíz, cuenta, El Cruce quiso inventar un blues chileno. El modelo fue Argentina, con bandas como Memphis la Blusera y sobre todo Pappo, que releyeron el blues con letras en español, con historias de los lugares propios y con la jerga de cada día. Mirando hacia atrás, cree que lo lograron: hoy hay muchas bandas chilenas que hacen blues original, y piensa que la presencia de El Cruce les sirvió de inspiración.
Felipe explica la idea de El Cruce, en el minuto 02:05
Más que reivindicar el sonido del blues o defender el blues de raíz, nosotros tratamos de inventar un blues chileno.
Un encuentro en La Blusera
Todo partió en La Blusera, en calle Santa Filomena, en Bellavista, quizás el primer bar de blues que hubo en Santiago. Felipe Toro iba en el colegio. En una jam session se anotó en la lista de músicos, igual que Claudio «Bluesman» Valenzuela, en armónica. Se conocieron detrás del escenario, justo antes de subir a tocar una canción de Felipe, y después siguieron conversando en la barra.
Ahí Claudio Valenzuela le contó la leyenda de Robert Johnson, que habría hecho un pacto con el diablo en un cruce de caminos para ser el mejor blusero del mundo, y le habló de la película «Crossroads». A Felipe le pareció un gran nombre para una banda de blues. Su banda del colegio, que se llamaba como el primer disco de El Cruce, pasó a llamarse así, y Claudio se sumó de planta.
Felipe cuenta cómo conoció a Claudio «Bluesman» Valenzuela, en el minuto 03:40
Nunca vamos a hacer blues puro desde acá. Pero hay que poner atención a la armonía, a la poesía y al trabajo entre la banda: la musicalidad es la que finalmente marca la diferencia.
Músicos que aparecen de manera misteriosa
Según Felipe Toro, todos los integrantes llegaron a El Cruce de forma casi mágica. Al baterista Jorge Quinteros lo encontró por casualidad en la calle, en tiempos sin celulares, cuando ya lo daban por perdido. Al bajista lo conocieron en una fila. Y el tecladista, Gustavo Albuquerque, llegó de Brasil a una noche de blues en un bar, cuando la banda estaba en receso, pidió tocar y se terminó quedando a vivir en Chile.
Felipe cuenta cómo llegó cada integrante, en el minuto 06:14
El Cruce es nuestra identidad y es la forma que tenemos de sobrellevar nuestras emociones. No conocemos otra mejor.
«Peinar» las canciones
El disco «A mi país» lo produjo el bajista Christian Gálvez, y para la banda fue una escuela: estuvo desde la sala de ensayo hasta la mezcla. Les enseñó a «peinar» las canciones que estaban «chasconas»: sacar notas, tocar menos, escuchar al compañero y tocar para la canción. Con ese aprendizaje grabaron «770», producido por ellos mismos, con letras de más vivencia, cerca de los 30 años.
Hoy, dice, El Cruce se ve más como una banda de canciones que como una banda de blues. En «25», el disco de los 25 años, hay temas sin nada de blues, y el público los recibió muy bien. Lo considera su disco más íntimo, hecho ya en los cuarenta, cuando llegan las pérdidas: Claudio Valenzuela alcanzó a escribirle una canción a su madre un mes antes de que muriera.
Felipe habla de lo que aprendieron con Christian Gálvez, en el minuto 15:33
Don Carter en la carretera
El video de «Voy por la carretera», estrenado en diciembre de 2024, muestra un hot rod de los años treinta armado en Chile, que causaba conmoción en la calle. El guion pedía un personaje irreverente que fuera haciendo maldades en la carretera, y Felipe Toro se acordó de Don Carter, el personaje de Juan Alcayaga, a quien había conocido en un evento donde tocó. Aceptó de inmediato. En el programa, Felipe tocó la canción en versión acústica.
Felipe cuenta cómo se hizo el video de «Voy por la carretera», en el minuto 20:42




