El Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar volvió a escribir una página dorada en su historia este 2026. La Gaviota de Platino, uno de los máximos galardones del certamen, fue entregada a la artista viñamarina Mon Laferte, consolidando un momento cargado de emoción, orgullo y memoria colectiva.
Un espectáculo inolvidable
La presentación de Mon fue un viaje intenso y sensible, con interpretaciones que estremecieron al público en la Quinta Vergara y a quienes siguieron la transmisión desde sus hogares. Según información entregada por el canal oficial, Laferte logró un pick de 2.535.747 de espectadores. Su talento, su potencia escénica y capacidad de conectar con la audiencia confirmaron por qué su nombre resuena en todo el mundo como una de las voces más influyentes de la música latinoamericana contemporánea.
Generosa como siempre, invitó al escenario a Javiera Electra y Akriila para interpretar juntas la canción “Pa’ Dónde se fue” logrando un momento único y de complicidad con las artistas chilenas. Este gesto reafirma su compromiso de abrir espacios a compatriotas cada vez que pisa el escenario viñamarino.
La historia de la Gaviota de Platino
Este reconocimiento ha sido entregado en contadas ocasiones, lo que lo convierte en un símbolo de trascendencia. Antes de Mon, lo recibieron:
* Luis Miguel (2012)
* Isabel Pantoja (2017), en homenaje al fallecido Juan Gabriel
* Lucho Gatica (2019), homenaje póstumo recibido por su sobrino Humberto Gatica
* Los Jaivas (2023)
* Myriam Hernández (2025)
Mon Laferte se convierte así en la sexta figura en recibir este galardón, y la primera mujer viñamarina en lograrlo.
Más allá del escenario
Tras su presentación, Mon fue nombrada Hija Ilustre de Viña del Mar en una ceremonia en el Teatro Municipal, donde compartió con vecinos de Gómez Carreño, el barrio que la vio crecer. Este gesto reafirma su vínculo con sus raíces.
Laferte nunca olvida a su abuela, figura central en su vida y fuente de inspiración. Su canción La Trenza es un homenaje íntimo que hoy cobra más fuerza que nunca, con versos que evocan ternura y resiliencia:
Tú eres distinta a todas las del barrio
Para mí, la princesa de la población
Eres hermosa como una perla
No debes pasar hambre, no debes de sufrir
Y mientras tejo tu trenza
Imagino cuando crezcas
Verás cómo vas a brotar
Serás la flor más bella
Cuando te miro, mi reina
Cuando te escucho cantar
Yo sé, una estrella serás
La que más va a brillar.
Un legado que trasciende
Con múltiples discos, billones de reproducciones globales y 5 Latin Grammy a su haber, Mon Laferte se consolida como la artista chilena más reconocida internacionalmente. Pero más allá de los números, lo que la distingue es su capacidad de transformar cada reconocimiento en un puente entre su historia personal y la memoria colectiva de Chile. La Gaviota de Platino no solo celebra su trayectoria: confirma que Mon Laferte es, y seguirá siendo, una voz que une generaciones, culturas y corazones.
Reflexión final
Conozco a músicos que ven en salir de Chile una oportunidad para que su arte sea realmente tomado en cuenta. Es imposible no pensar en lo que habría pasado con Mon Laferte si no hubiera decidido emigrar a México. ¿Habría alcanzado aquí el mismo éxito y reconocimiento? La pregunta abre una herida: en Chile abundan músicos talentosos que se pierden en el camino, porque la mal llamada “industria musical chilena” pocas veces les ofrece un espacio real. Lo que sobra es talento, pero las carreras quedan a la deriva. Como dice el dicho, “Nadie es profeta en su tierra”. Al menos, con Mon Laferte, Los Jaivas, Myriam Hernández y Lucho Gatica, se ha hecho justicia. Ellos representan a todos aquellos que siguen esperando que su arte sea valorado en la tierra que los vio nacer.



