Por Chuck Norris
Recuerdo mi infancia en la villa Loncopan de Concepción, al costado de la Universidad del Bio bio y cerca del estadio regional de Concepción, un lugar tranquilo hasta que llegaban las protestas de los estudiantes universitarios con barricadas y molotov, las odiaba y odiaba a ese grupo de encapuchados sin saber que las vueltas de la vida yo sería parte de ellos.
Como buen hincha del conce íbamos con mis vecinos y amigos a ver al equipo en los últimos 15 min del partido (el estadio abría las puertas a esa hora para que gente salga sin problemas), no había plata en ese tiempo para pagar una entrada, y bueno eso no ha variado mucho. Lo raro (bueno no tanto para esa época) es que el arbitro daba el pitazo final y arrancaba una música que era una marcha, lo peor de todo es que te ibas caminando a tu casa tarareando la “pinchi” canción o marcha …Adiós al séptimo de línea, en fin, menos mal estaban las mamás que los domingos colocaba la radio y se te pegaba las canciones de la radio AM muy bien descritas por colega Tuga music, en su anterior blog.
En el colegio ya se escuchaban bandas no solo el grupo de cámara del colegio (que participe en sus años), pero había gente inquietos a sacar verdades, a rebelarse contra el sistema y la religión, nace así bandas de colegios. Nuestra banda “cadena perpetua” tenía potencial mas que Oasis, según la opinión que se hizo entre los integrantes de la banda. Yo tenía un órgano Bontempi que cabía dentro de la mochila, dos guitarras tizonas que eran de la parroquia y la batería... ufff la batería, solo decir que los tom eran tarro de leche nido. Lamentablemente por una cosa de presupuesto la banda se disolvió, si la banda con mas proyección que AC/DC decía adiós, quien sabe nos faltó más perseverancia.
Unos amigos que jugábamos a la pelota en la Villa Huascar (colindante a la nuestra), hicieron su banda y funciona a estos días llamada “Pegotes” ellos si colocaron mucho corazón para ser lo que hoy día y se agradece sobre todo a Paulote que sigue con autogestión, pero ahí están, haciendo música de la buena. Casí en la misma pobla otro grupo nacía y que también eran peloteros llamados “Los Machucas” Liderado por el “Basura” y su hermano el “basurita”, tres cuadras más abajo otros peloteros, “Los Santos Dumont” y en el Colegio donde yo estudiaba “La Paul Schaffer Band" hacia sus primeras apariciones en el aniversario del colegio, para luego cambiarse de nombre y llamarse “Los Bunkers”
Todas estas bandas tienen en común, primero abandonaron las “pichangas” por los ensayos. Segundo, un nivel de creación majestuoso, letras profundas, con rabia, llanto, amor y odio, música de un nivel extraordinario, etc. etc. Fueron años de aprendizaje, miseria, viajes, horas de pensamientos e ideas, pero mucho ensayo y ensayo y ensayo… agrégale tozudez, amor y alma. Para ellos y para todos lo que vivieron eso, mis respeto, cariño y admiración.
Y ahora que veo, nuevos estilos, modas, masividad etc. Como el K-pop, música urbana (Reggaetón en específico) hasta el pop 100% comercial, no cumple ningún requisitos y vivencias de lo conversado con anterioridad. Es como una casa Prefabricada, que solo se necesitan personas para que sea un hogar, pero sin alma, sin trabajo del corazón. Esta Pseudo música, que pronto será reemplazada por una IA o en robot bailarín, para que las masas consuman, que su sentido aspiracional sea ser famosa (o), que nos mueva solo el ritmo o la melodía, porque la música ya comienza a agonizar.


